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CEDE EL CONTROL

  • Foto del escritor: Yoali Velez
    Yoali Velez
  • 13 ago 2019
  • 5 min de lectura

Un día estaba Jesús a orillas del lago de Genesaret, Es decir, el mar de Galilea. y la gente lo apretujaba para escuchar el mensaje de Dios. Entonces vio dos barcas que los pescadores habían dejado en la playa mientras lavaban las redes. Subió a una de las barcas, que pertenecía a Simón, y le pidió que la alejara un poco de la orilla. Luego se sentó, y enseñaba a la gente desde la barca. Cuando acabó de hablar, le dijo a Simón: —Lleva la barca hacia aguas más profundas, y echen allí las redes para pescar. —Maestro, hemos estado trabajando duro toda la noche y no hemos pescado nada —le contestó Simón—. Pero, como tú me lo mandas, echaré las redes. Así lo hicieron, y recogieron una cantidad tan grande de peces que las redes se les rompían. Entonces llamaron por señas a sus compañeros de la otra barca para que los ayudaran. Ellos se acercaron y llenaron tanto las dos barcas que comenzaron a hundirse. Al ver esto, Simón Pedro cayó de rodillas delante de Jesús y le dijo: —¡Apártate de mí, Señor; soy un pecador! Es que él y todos sus compañeros estaban asombrados ante la pesca que habían hecho, como también lo estaban Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran socios de Simón. —No temas; desde ahora serás pescador de hombres —le dijo Jesús a Simón. Así que llevaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, siguieron a Jesús..

Lucas 5:1-11


Vivimos en un mundo en el que tener control está muy valorado, pero el tema es cuando tienes algo bajo control y de repente todo se sale de control. El mundo nos ha dicho que somos el dueño de nuestro destino, que tenemos que tomar el control de nuestras vidas. Si tú te aferras demasiado al control de tu vida cuando llegue el momento en que tus planes se salen de control te vas a ir para abajo, no vas a saber cómo reaccionar, no vas a saber cómo enfrentar eso porque estas tan acostumbrado a tener el control, que en una situación que no lo tienes se te descontrola todo. Hay personas que no pueden aceptar que no siempre van a tener el control, y esas son las más propensas a no alcanzar los sueños que Dios tiene para cada uno, porque no pueden ceder el control.


Hay una gran diferencia en yo tener el control de mi vida a Dios tenga el control de mi vida, una diferencia abismal. ¿Cuál es la diferencia? Tu vida bajo tu control siempre estará condicionada por tus limites naturales. Tu vida bajo el control de Dios no tiene límites.


Como cristianos es necesario ceder el control de nuestras vidas a Dios ¿Por qué? Dios es un Dios de milagros y yo quiero vivir mi vida confiando y creyendo que los milagros son posibles, yo creo en un Dios que no tiene límites entonces no quiero vivir una vida limitada. Yo creo en un Dios que todo lo puede, entonces yo quiero vivir una vida donde todo sea posible. Si nosotros no le cedemos el control de nuestras vidas a Dios ¿Cómo vamos a empezar a vivir de esa forma sobrenatural? ¿para que decimos que le creemos a Dios si no le creemos a todo lo que tiene Él para nosotros?


A lo largo de la Biblia hay muchas historias que siguen este patrón: Tú cedes el control a Dios, Dios hace el milagro.


3 claves para entender como le cedemos el control a Dios:

1. No seas egoísta (v. 3):

Uno de los problemas que tenemos las personas que somos fanáticas del control es que actuamos de forma egoísta, muchas veces hacemos las cosas, tratamos de controlar la situación para obtener un beneficio propio, tratamos de que no se descontrole porque queremos que suceda algo en específico y lo hacemos de una forma egoísta sin pensar en el otro, sin pensar en las consecuencias que puede traer, sino que podamos sacarle un beneficio a esta situación. Muchas veces nos cuesta ceder porque no sabemos cuál va a ser la recompensa. Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que nuestra vida no se trata de nosotros, de buscar nuestro bien personal, se trata de los demás, se trata de seguir lo que Dios quiere para nosotros, se trata de ceder el control incluso de la recompensa que podemos obtener de lo que hacemos.


2. Siempre a la manera de Dios será mejor que a tu manera (v. 5):

Otro de los problemas que tenemos es cuando ya sabemos cómo hacer las cosas, como leemos en el versículo 5 ellos eran pescadores, sabían lo que hacían, lo habían estado haciendo la noche hasta que Jesús les dijo que lo volvieran a hacer, pero esta vez a su manera. Ellos estaban esperando una pesca normal, pero fueron sorprendidos porque cedieron el control a Jesús. Si no cedes el control del resultado de lo que haces va a ser limitado por tu humanidad, ahora cuando lo cedes a Dios va a ser milagroso, sobrenatural. Deja que Dios tenga el control de tu vida, haciendo las cosas de la manera natural nunca podrás tener resultados sobrenaturales. El desastre de muchas vidas es que se rinden antes del último esfuerzo que podría cambiar su vida.


3. El milagro nunca será más importante que el dador del milagro (v. 11):

En Lucas 17 habla de diez leprosos, ellos vinieron a buscar a Jesús para que los sanara y así lo hizo, los envió para con el sacerdote y en el camino fueron sanos los diez, pero solo uno de esos diez regresó a agradecerle a Jesús. Una vez que recibes el milagro eres como los nueve leprosos o vives agradecido. En el versículo 11 leemos que lo más importante no son los beneficios de seguir a Jesús, lo más importante es Jesús, lo más importante es vivir para Él, lo más importante es vivir una vida sin límites, una vida donde no solo es un milagro que sucede, sino una vida llena de milagros.

Pedro, Juan y Santiago fueron los discípulos más cercanos a Jesús, fueron los discípulos con más influencia en toda la historia. Tres pescadores que un día decidieron ceder el control de sus vidas a Jesús, cuando ellos decidieron ceder el control de sus vidas a Jesús pasaron de una vida de pescadores a una vida extraordinaria, una vida sobrenatural. No estaríamos hablando 2000 años después de ellos si se hubiesen quedado allí con todos esos peces, Dios los uso para cambiar el mundo, escribieron las epístolas que hoy podemos leer.


Es increíble lo que Dios puede hacer si cedemos el control. Si tú le cedes el control de tu vida a Dios Sus sueños se cumplirán en tu vida.


No te conformes con vivir una vida agradable o buena, Dios tiene más para nosotros, cede el control de todas las áreas de tu vida para ver como Dios se manifiesta en cada una de ellas, vas a empezar a vivir una vida de milagros, esa vida sin límites humanos, esa vida sobrenatural que tanto nos habla la Biblia.



 
 
 

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