CAMBIO DE RUTA
- Yoali Velez
- 9 sept 2019
- 1 min de lectura
“Para aprender, se tiene que amar la disciplina, pero aborrecerla es ser un ignorante.”
Proverbios 12:1 NBV
Al conducir el avión, frecuentemente el piloto encuentra tormentas en el camino. Esas tormentas pueden destruirlo o hacer que cambie de rumbo, para llegar salvo al destino. La vida en esta tierra es un viaje rumbo al glorioso destino que Dios tiene preparado. Con frecuencia, imperceptiblemente, olvidamos eso y salimos de la ruta. Dios permite entonces que aparezcan nubes atemorizantes para forzarnos a corregir el plan de vuelo. No rechaces la disciplina. Acéptala como un instrumento de redención. Vale la pena repasar y evaluar la ruta todos los días. Es preciso. Es imprescindible. Es necesario. Ninguna corrección que viene de Dios tiene propósitos destructivos. La corrección divina es un instrumento de amor.





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